martes, 15 de octubre de 2013

ORLANDO DICE... Cambio con el problema haitiano

Orlando Gil
orlandogil@claro.net.do
@orlandogildice
EL CHANTAJE.-  El debate propio de una sociedad democrática aquí no era posible si estaban de por medio los haitianos. Un solo discurso, una sola posición. Si alguien intentaba llevar la contraria, lo avergonzaban llamándolo “nacionalista”, como si fuera el mayor pecado o el peor de los delitos. Era un abierto chantaje que funcionó durante un buen tiempo y que impidió durante ese lapso que se tomaran medidas que resolvieran la situación, que se sabía difícil por todas las implicaciones: históricas, étnicas, culturales, económicas, sociales, políticas, etc. No existía el problema haitiano, pero si el problema de los haitianos que ñ se decía -- no eran tales, sino dominicanos a los que había que dotar de documentos de identificación. No había actitud de persecución, ni acciones sistemáticas del Estado dominicano o sus súbditos contra nacionales haitianos,  pero sus núcleos de defensa, que eran parte del plan, llevaban casos (uno, dos y hasta tres) a instancias prejuiciadas en el extranjero. A República Dominicana la tenían en las cuatro esquinas...
EL CAMBIO.-  Eso fue lo que cambió ahora, y la sentencia del Tribunal Constitucional tuvo mucho que ver. El dominicano se siente en condiciones de echar el pleito en el escenario que sea, y de hecho lo está echando. De otro modo no se hubiera investigado a profundidad el caso de William Medina Ferreras, para poner un ejemplo, y comprobado que con la nacionalidad dominicana se hacen montajes aberrantes. Lo falso de su testimonio se hizo obvio y no hay que buscar otras evidencias para llegar a conclusiones amargas. Ya no hay que suponer nada, todo queda claro. Contra  República Dominicana se lleva a cabo una  campaña que por  amplia y costosa va más allá del registro de haitianos con documentación dominicana.. La cuestión es muy simple. Si en el l844 era una sola nación, y ahora se obliga a lo mismo ¿Qué coño fue Juan Pablo Duarte y su declaración de Independencia?...
RÉPLICA.-  No tengo nada contra los haitianos que viven de este lado y menos contra los que residen del otro, e incluso tampoco contra los  agentes dominicanos entregados a su causa. Ahora, las trincheras están abiertas, y se hace necesario que cada cual defienda su solar. En la isla caben las dos partes, y me gusta la consigna: “ Una isla, dos pueblos, dos naciones ”, que refiere mi lector haitiano...      

No hay comentarios:

Publicar un comentario