sábado, 20 de agosto de 2011

PRACTICAS DE NUESTRA CULTURA QUE NO PASAN POR ALTO


Palillos
Las expresiones corporales son manifestaciones culturales que identifican los patrones con la que se rigen los pueblos, en la forma de saludar, de caminar, su lenguaje, etc. Lo mismos patrones podemos verlos dentro de la misma familia, y estos van de generación a generación.

El uso de un palillos de fabricación industrial, de una palma, de la cobija, del tejido de una silla, la uña del dedo índice o meñique o un pedazo de cartón fino para retirar los residuos del alimento ingerido, es una práctica cultural que ha pasado de generación a sociedades; el uso del palillo a la dominicana es para limpiarse los dientes ademas de manifestar lo sabroso del sazón y sobre todo si estas restribado en una mecedora. Tambien se suman los medio marranos que "despernancan" la boca hasta poner visible la ultima muela, para sacar los residuo incrustados en el hoyo por carie de una muela.

Otra demostración cultural es urgarse los orificios de la nariz para retirar los restos de mucosa seco, hacer bolitas para luego dispararla con los dedos índice y pulgar, es tan arraigada esta practica que es típico ver a cualquier ser humano sin importar el sexo muy entretenida en esto menesteres, sin importar el espacio ni el lugar donde se encuentren.

Y el spa de muchos masculinos es rascarse la verija sentado en una silla con las piernas de par en par y luego juntar todos los dedos para luego olerse las uñas, y a veces es peor, se olvidan en que lugar se encuentran para rascarse sin ningún escrúpulo. También podemos ver algunos energúmenos al lado de un poste del tendido eléctrico, detrás de la puerta de un vehículo, al frente de un árbol, etc. orinando sin ningún pudor, práctica que viene creciendo entre los dominicanos.

Quitarse los tenis o los zapatos para darse violín entre los dedos, es otra de nuestras manifestaciones culturales, esto lleva al placer del individuo ver las caras de antipatia de los presentes por el féstido sicote que emanan sus pies.

Una practica que fue muy común y se ha desvanecido en el tiempo, gracias a los isopos, era rascarse los oídos con una pluma, en muchos hogares podíamos ver pluma enganchada en el sesto de la casa que pasaban de manos en manos, y lo mejor era ver la cara de idiota que ponía la persona cuando hacia girar la pluma dentro del oído, y eso no era todo, luego se metía el dedo índice para bruscamente rascarse con movimiento fuertes, y en el acto rascarse la garganta con sonido guturales estridente. Y como era la cosa, pobre del muchacho que lo encontraran con una pluma dentro del oído, era un torniscón seguro, "el gusto era solo para los mayores".

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